Científicos y filósofos han reflexionado acerca de las características que en el curso de la evolución marcaron un punto de inflexión que diferenció al ser humano del resto de los animales.¿Qué factor fue el determinante de la emergencia de una inteligencia que cambió el curso de la evolución natural en nuestro planeta, iniciando una era en la que una sola especie sería capaz de transformarse a sí misma y de modificar su entorno?¿El bipedismo y el desarrollo de las habilidades manuales? ¿El descubrimiento del fuego o la rueda? ¿El desarrollo de la agricultura y la ganadería?
Por encima de estos importantes hitos en la historia de la evolución humana, sobresale el desarrollo de los medios de comunicación.
El desarrollo de un lenguaje articulado no sólo permite transmitir mensajes concretos, sino también ideas complejas.
La posibilidad de compartir conocimientos, sentimientos e ideas permitió desarrollar nuevos modos de organización social.
La internalización del lenguaje potenció las capacidades de recordar acontecimientos y vivencias, de imaginar realidades alternativas, y de razonar.
La transmisión de memorias de modo verbal y escrito permite trascender limites temporales y espaciales.
El progresivo desarrollo de los medios de comunicación (escritura, imprenta, telégrafo, radio, televisión, Internet, etc.) refleja más allá de un acelerado desarrollo tecnológico, el modo en que los mensajes se han hecho cada vez más independientes de emisores y receptores.
La independencia entre el mensaje y los actores de la comunicación, y su ubicuidad transcendiendo limites espaciales, temporales y culturales, implican la posibilidad de alterar e incluso de generar de modo artificial nuevos mensajes.
Llegados a este punto pueden producirse distorsiones en los procesos de comunicación personal y colectiva, que determinan una crisis de modelos, de cuya solución puede depender el curso que siga nuestra civilización.
Por un lado cada individuo dispone de mayor riqueza de vivencias y contenidos culturales y tiene a su disposición poderosos medios para comunicar sus ideas.
Por otro lado, estamos inmersos en una malla de mensajes y productos culturales que nos alcanzan y traspasan de tal modo en que resulta difícil seleccionar y filtrar lo que nos interesa, quedando expuestos a lo que otros quieren transmitirnos con el fin de cambiar nuestra forma de pensar y nuestro comportamiento.
Intereses comerciales, políticos, religiosos o culturales pugnan por controlar los medios y aprovechar el poder que les brindan para influir sobre las masas para alcanzar sus objetivos. A medida que la sociedad se satura y percibe la manipulación de los mensajes que recibe, se desarrollan mecanismos críticos que pueden compensar los efectos perniciosos restando credibilidad o interés por determinadas fuentes, o generando mensajes alternativos.
Estos fenómenos puede acontecer de modo espontáneo o intencionalmente dirigido, y ser regulados mediante leyes impuestas por los gobiernos o por la respuestas que emergen de la propia sociedad.
En los párrafos anteriores he pretendido identificar una serie de puntos clave para la comprensión de la influencia de los medios de comunicación en la sociedad. Este análisis puede profundizarse y extenderse, como base para establecer pautas para predecir o controlar el modo en que los medios de comunicación puedan o deban ser controlados en los procesos de concienciación y cambio social que han de producirse para resolver las crisis medioambientales, políticas, religiosas y culturales que caracterizan nuestra civilización.
viernes 17 de agosto de 2007
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